Hay un momento muy común en gabinete.
La paciente se recuesta, miras la piel…
y antes de tocarla ya sabés: arde, se enrojece, descama o reacciona a todo.
No importa cuántos activos haya usado, cuántos peelings o marcas probó.
El problema casi nunca es “falta de tratamiento”.
Es una función barrera alterada.
Y sin barrera, no hay protocolo que funcione.
Por eso, entender la función barrera no es un concepto teórico: es el punto de partida real de cualquier protocolo profesional eficaz.
La función barrera: la base real de una piel sana
¿Qué es la función barrera?
La función barrera es el sistema de defensa natural de la piel. Es lo primero que trabaja… y lo último que solemos cuidar.
Cumple tres funciones clave:
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Actúa como límite frente al mundo exterior
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Funciona como escudo protector
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Regula la pérdida de agua, manteniendo la hidratación
Cuando la función barrera está íntegra, la piel se siente estable, cómoda y resiliente.
¿Qué pasa cuando la función barrera se altera?
Empiezan las señales. Algunas sutiles, otras muy claras:
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Sensibilidad.
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Enrojecimiento.
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Dermatitis.
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Rosácea.
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Acné.
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Pigmentación.
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Deshidratación y escamas.
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Estrés oxidativo.
Muchas patologías cutáneas empiezan en una barrera alterada.
¿Por qué se daña la función barrera?
Las causas más comunes no siempre parecen agresivas… pero lo son a largo plazo:
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Limpiezas demasiado fuertes.
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Rutinas mal diseñadas.
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Tratamientos que exfolian o estimulan sin compensar.
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Medicación.
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Exceso de peelings o exfoliación.
No se puede transformar una piel que no está protegida.
Las 4 barreras que componen la función barrera
La función barrera es un sistema:
1. Barrera física
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Corneocitos (las “células-ladrillo”)
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Lípidos intercelulares (el “cemento”)
Mantiene la estructura de la piel y evita la pérdida de agua.
2. Barrera química
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Manto ácido (pH ~5,5)
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Factor Natural de Hidratación (NMF)
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Capa hidrolipídica
Regula el equilibrio, la hidratación y la defensa frente a agresiones.
3. Barrera microbiológica
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Microbioma cutáneo
Protege frente a microorganismos y mantiene la piel en equilibrio.
4. Barrera inmunológica
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Células de defensa
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Respuesta inflamatoria controlada
Evita reacciones exageradas e inflamación crónica.
¿Qué hace realmente una función barrera sana?
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Fija el agua en la piel.
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Evita la entrada de microorganismos.
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Reduce la inflamación.
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Protege frente a agresiones externas (incluidos UV indirectos).
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Mantiene la piel funcional, estable y tolerante.
Sistema Lunatural para restaurar la función barrera
1. Limpieza respetuosa
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Limpia sin arrasar lípidos
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Mantiene el pH en equilibrio
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Aporta activos antioxidantes y calmantes
Sin limpieza adecuada, no hay barrera posible.
2. Esencial Sérum – tratamiento intensivo
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Postbióticos → fortalecen la barrera microbiológica y aportan NMF
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Niacinamida → acción inmunomoduladora
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Ácido hialurónico de alto y bajo peso → hidratación inteligente, no oclusiva
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Pantenol → calmante, regenerante e hidratación profunda
3. Origen – hidratante y antioxidante
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Efecto “doble piel” gracias al extracto de sangre de drago
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Aporta protección, confort y estabilidad
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Sella, repara y refuerza la barrera física
Antes de incorporar exfoliantes, peelings o tratamientos transformadores, hay una evaluación que no puede saltearse: el estado de la función barrera.
En Lunatural, todo protocolo comienza por su restauración.
